Tenemos nuestras reglas,

nuestros propios mandamientos!

viernes, 25 de noviembre de 2011

Quién podrá ayudarme ahora?
no hay nadie que quiera en esta ciudad
si tan sólo pudiera quedarme dormido
y no volver a despertar.
Conozco el buen vino y conozco el peor
pero envenenarme también me enseño
sé que es bueno tener al diablo de amigo
en alguna ocasión.
Cuando hasta mi sombra estorbe
sabrán disculpar, me voy a marchar
aunque a nadie ya le importe.

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